domingo, 10 de mayo de 2009

Arco del Bicentenario


El pasado 15 de abril se dio a conocer al ganador del Concurso del Arco del Bicentenario, patrocinado por el Gobierno del Distrito Federal.

El objetivo de dicho monumento, como lo dice su nombre, es el de conmemorar los 200 años de la Independencia de México.

Como arquitecto me encuentro muy confundido respecto a la elección por parte de los jurados del tema ganador; del cual no puedo hablar de forma positiva, ya que por si mismo, no dice nada.

Si hay algo que trato de promover el los estudiantes de arquitectura, es que el análisis del tema es primordial respecto a la realización de propuestas, y en este proyecto yo solamente puedo ver un vacío conceptual.

Pongamos el caso de un pintor, como artista independiente, sus obras están creadas en base a las emociones y percepciones que el tiene del mundo, y las reinterpreta a través de sus obras, las cuales no necesariamente tienen que ser comprendidas por los observadores, ya que habría que estar en sintonía con el autor para entender los motivos y estímulos que le inspiraron para la realización de la misma; de hecho ese es el objetivo del arte, que sea una expresión totalmente personal.

Pero ahora bien, el caso de nosotros los arquitectos es muy complicado, ya que dependemos de un patrocinador (cliente) que nos dará las determinantes y directrices que deberá tener nuestra realización; en el caso de una obra de impacto urbano, no podemos darnos la libertad de vaciar nuestros conceptos, ya que estamos ligeramente condicionados por los contextos político, económico, histórico, social, urbano y demás, para que esta obra o propuesta adquiera un valor, y pueda integrarse al colectivo social, ya que deberá de ser leída e interpretada por la mayoría de los observadores, de tal forma que se identifiquen con la misma y la puedan adoptar como parte de la imagen urbana de nuestra megalópolis.

Ahora bien, el proyecto, puede o no ser bueno, pero definitivamente no refleja un concepto, esto lo respaldo con la entrevista que ofreció su realizador el pasado 3 de Mayo a Milenio Televisión, donde la entrevistadora le cuestiono entre otras cosas respecto al posible plagio respecto a la obra del faro del comercio en Monterrey… pero al cuestionas respecto al concepto, el arquitecto dio una respuesta carente de significado.

Por lo tanto lo único que puedo pensar, es que el jurado de este concurso, no tiene la menor idea de lo que es el simbolismo o la imagen urbana, y se dejaron llevar por el canto de las sirenas, para que mostrar al exterior que la arquitectura de México forma parte del primer mundo.

sábado, 9 de mayo de 2009

La respuesta

Esta es la respuesta al ejercicio del post Una teoría.

El problema de los procesos mentales es que nos limitamos, por lo tanto rompamos la lógica de lo que creemos que creemos.

El hecho de que sean letras, no significa que estemos hablando de letras…

Por principio, estamos hablando de números pares en secuencia, partiendo del 2, solamente que en lugar de escribir los números, escribimos la primera letra del nombre de los mismos.

2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18
d, c, s, o, d, d, c, d, d

por lo que la numeración siguiente sería:

20, 22, 24, 26, 28, 30
v, v, v, v, v, t

Sencillo no, ahora que lo saben, tomen conciencia de cómo analizan un problema y como el mismo tiene una solución sencilla y diferente a la idea preconcebida. No se casen con la primera idea.

Les incluyo unos gráficos (Cortesía de dogguie.com) que describen como es que los números arábigos fueron concebidos en su origen.

viernes, 8 de mayo de 2009

Evolución

Alguna ves ya comente, respecto a las cosas que me ha tocado vivir en esta ciudad, y da gusto ver como, poco a poco… (después de 30 años), la imagen de nuestras autoridades adquiere la presencia que se merece.

Este era el típico carro de judiciales de finales de los 70´s.
Se les llamaba “Judas”.
Seña distintiva… que no traían placas.
La mayoría con cristales polarizados.
El simple hecho de pasar junto a ellos daba temor.
Eran autoritarios.


Ahora este es el automóvil de finales de los 10´s.
A los tripulantes se les llama oficiales.
Matriculas, insignias y torreta.
Totalmente prohibidos los vidrios polarizados.
Si uno los ve, responden con una sonrisa y ofrecen sus servicios.
Tienen autoridad.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Valor 3 kilómetros

No les ha pasado que juegan al maratón (solo para pasar el rato, no para destrozar gente), y brinca la pregunta decisiva, la que define el juego, y con toda la seguridad del mundo tiran el dado... 6 (historia universal), y antes de que realicen la pregunta, uno en su mente: Si, me la se, ya leí la enciclopedia Británica, México a través de los siglos, 100 años de soledad... (no te desconcentres eso ni al caso... ¡ya me fastidio el tapabocas...!, ¿en que estaba? asi..., historia), el Choisy de Arquitectura y mis libros de la secundaria... estoy bien preparado, me hacen los mandados...

De repente una cubetada de agua fría... un tema que no sabían siquiera que existía…


Mas que doler en el orgullo (¡D`oh!), con los dias pica el gusanito de la curiosidad, y como fue algo curioso e interesante, lo comparto con ustedes…

Pregunta personal, valor 3 kilómetros
¿Que es La Victoria Pírrica?

Respuesta de diccionario: Una victoria pírrica es aquélla que se consigue con muchas pérdidas en el propio bando, de modo que aun la victoria puede terminar siendo desfavorable.

La explicación: Desde el 295 a.C. el Reino de Epiro estaba bajo el gobierno de Pirro (Pirro, en griego Πύρρος της Ηπείρου), quizás el mejor general helenístico de la época nacido en el 318 a.C. Le gustaba estar fregando gente y se sentía feliz luchando contra unos y otros. En el 286 a.C. invadió Macedonia y pasaron 7 meses hasta que lo echaron, así que se fue a Italia y estuvo unos 5 años calladito y sin decir ni pío, hasta que los Tarentinos, le pidieron ayuda y sin más se lanzo con sus 25.000 soldados y sus 20 elefantes. Su intención, derrotar a Roma y posteriormente a Cartago (las dos grandes potencias de la zona) y hacer un gran Imperio.

Marchó al encuentro de los romanos, eligió un terreno llano y preparó a sus tropas. Cuando los romanos vieron a los elefantes quedaron horrorizados (era la primera vez que los veían). Como no sabían lo que eran los llamaron “bueyes lucanos”. En la primera batalla Pirro ganó, pero vio asombrado en el campo de batalla como los soldados romanos no habían huido ni siquiera al verse frente a los elefantes.

Pirro ofreció la paz al Senado de Roma que se negó a aceptarla, así que Pirro tuvo que combatir y avanzó hacia Roma conquistando varias ciudades. Llegó a estar a menos de 40 km pero no pudo unir a las ciudades latinas a su ejército y decidió volver a descansar en el invierno a Tarento.

En ese momento Roma envió a Cayo Fabricio (un ex-consul) para negociar el rescate y el retorno de los prisioneros. Pirro le recibió con grandes honores, le instó para que aconsejara al Senado a que aceptara la paz (Fabricio se negó), entonces Pirro empezó a ofrecerle sobornos cada vez mayores y aunque Fabricio era pobre, se volvió a negar. Pirro quiso poner al ex-consul a prueba, mandó que situaran un elefante detrás de Fabricio sin que éste se diera cuenta y que bramase ruidosamente. Fabricio ni siquiera se inmutó y Pirro, lleno de admiración y asombro ordenó que liberasen los prisioneros sin rescate.

En el 279 a.C. Pirro avanzó nuevamente hacia Roma. Volvió a encontrarse a los romanos en Ausculum y nuevamente les volvió a ganar (derrotar a los romanos dos veces seguidas en esa época era todo un logro), aunque la victoria en si era de tan escasa importancia y había sido muy costosa. Pirro perdió multitud de buenos soldados y cuando uno de sus compañeros le felicitó por la victoria éste dijo:

"¡Otra victoria más como ésta, y estamos perdidos"